Etiquetas: Arte Sonoro, Síntesis Sonora, Mark II, COMDASUAR, José Vicente Asuar, Arqueología de Medios
Durante una visita a Prentis Hall en el Computer Music Center de la Universidad de Columbia (Nueva York), tuve la oportunidad de observar el RCA Mark II, un legendario sintetizador de 1957 que ocupa prácticamente una sala completa. Resulta fascinante contrastar esta inmensa estructura de tubos y relés —que emulaba voces y fraseos de jazz en grabaciones clásicas como Blue Skies— con los motores de síntesis actuales que operamos desde un celular en la palma de la mano.
Estar frente a este gigante de la historia electrónica norteamericana resonó inevitablemente con mis propias raíces y la arqueología de los medios en Chile, recordando de inmediato la obra del ingeniero y compositor José Vicente Asuar.
La reverencia que imponen estas máquinas históricas me devolvió a una experiencia muy significativa en el Museo Nacional de Bellas Artes en Chile, durante la 11 Bienal de Video y Artes Mediales. En esa ocasión, realizamos una instalación sonora en las escaleras del recinto junto a mi colega y amigo Julio Lamilla, como parte de nuestras exploraciones en el grupo de artes mediales Ensamble Aleatorio.
El recorrido físico y sonoro de nuestra obra culminaba, de manera poética, justo frente a la exhibición del COMDASUAR. Terminar nuestra intervención a los pies del computador musical de Asuar fue un momento de profunda felicidad y orgullo, una conexión tangible entre nuestra práctica electrónica contemporánea y el legado de los pioneros del sonido en Chile.